Corazones latiendo

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Perdón si no te supe amar...


Llevo queriendo escribir esto 365 días del año.
Aún no sé qué hacer. Aún no sé cómo, ni porqué me levanto cada día.
Antes tenía un propósito, tú, pero estos 365 días se me han hecho duros y vacíos sin ti.

Fuiste arrebatado de mi lado, te fuiste una noche como la de hoy hace 365 días. No nos dio a terminar muchos de nuestros sueños, no nos dio tiempo a terminar muchos de nuestros caminos. Nos quedamos a medio camino, y yo me encuentro completamente perdida. Podrías haberme dejado un destino, un camino o un simple mapa... Pero me quedé sin nada, cuando te perdí.

Nunca entenderé cómo era posible que tú, sonrieras siempre. A ti, a quien la vida te ha tratado tan mal, nos tenías que animar a los demás. Eras nuestro muro de contención, te fuiste y todo se derrumbó. Todos nos vinimos abajo, yo aún no se donde está la luz en esta oscuridad vacía. Oscuridad en la que tú eras mi luz de cada día.

¿Cómo te va? ¿Estás bien? ¿Te gusta verme sonreír cuándo es sincera? ¿Te encelas cuándo ves a otros abrazarme y darme esos consejos qué deberían ser tuyos? ¿Te frustras conmigo cuándo ves que hago las cosas mal? ¿Por qué no me enseñaste a llorar en los días tristes y a reír en los días alegres? Tú lo hacías, tú eras capaz de mostrar todos y cada uno de tus sentimientos, y sé que lo intentabas conmigo, quizás lo debí intentar más... Quizás debí estar más contigo, quizás no aproveché demasiado los momentos, quizás siempre pensé que lo superarías y estarías aquí siempre. Ayudándome en cada caída, alejándome de cada piedra y rescatándome de cada pozo...

Recuerdo preguntar, "¿cómo superas algo?", creo que simplemente no lo superas, si no que cada día duele menos, cada día se hace más ligera la despedida. Simplemente te acostumbras a llevarlo encima, a revivirlo cada 365 días y a llorar en silencio otros tantos. Hasta que te acostumbras a ello, hasta que lo llevas tan dentro de ti que simplemente es un trozo más de ti.

Tú más que nadie sabes que estoy intentando ser feliz, sonreír de verdad, reír de verdad. Pero, no siempre puedo, no siempre me sale, porque con quien quiero compartir estas sonrisas, estás risas, es contigo. Duele recibir noticias buenas, y a quien quiero contárselo primero es a ti. Duele muchísimo, incluso aunque sepa que eres el primero que lo ha sabido, porque has estado ahí, porque sé que estas conmigo siempre. Pero duele. No es lo mismo.

¿Sabes qué el cascabel ha durado 365 días? El color ya se fue. Pero el dolor sigue ahí. Dijiste que en cuanto se fuera el color, también se iría el dolor, pero no ha sido así. Y no creo que algún día se vaya.
Ese cascabel que fue tu último regalo, la última cosa que tocaste, siento como si estuvieras ahí siempre conmigo, te juro que te  puedo notar. ¿Seguirás ahí siempre conmigo? ¿Prometes mantener la promesa de que nunca me vas a abandonar? Ojalá te vuelva a encontrar. Ojalá algún día pueda volver abrazarte. Ojalá algún día pueda volver a verte, escuchar tu voz.

¿Podrías bajar un rato y darme unos de tus abrazos? Por favor. Cuídanos ahí donde estás.

Will you be my nightingale? I will be.

jueves, 23 de octubre de 2014

"I will be"


Me gustaría saber si eres feliz, si estás bien donde estás, si velas por nosotros.
Me gustaría poder verte de nuevo, escuchar el sonido de tu voz, el sonido de tu risa.
Sigo recordando cada uno de tus gestos, hecho de menos cada unas de tus caras, esas caras que me hacías para que sonriese.
Cantar contigo todas y cada una de las canciones que adorábamos cantar juntos.
Ver todos los partidos que nos prometimos.
Recorrer el mundo entero a tu lado.
Me he sentido tan orgullosa de que fueses mi mejor amigo, y que decidieras compartir tus días conmigo...
Sé que no quisiste que nada de esto pasara, sé qué la promesa que me prometiste aquel día era sincera.
Pero tú mismo lo dijiste, la vida era demasiado corta.
Hoy día 23, tengo los sentimientos más a flor de piel, recuerdo cada palabra aquel día, cada gesto y cada momento. No puedo dejar de recordar todo lo vivido aquel día y ese horrible final.
Sé que no nos has abandonado, pero... no quiero vivir estos días sin ti, no puedo. Pensé que perder a un novio, o a una amiga que podría ver cada día por cualquier lado, era lo duro, pero me he dado cuenta de que no es así.
Lo duro es necesitarte y saber que aunque quieras no podrás venir, que no podré despertarte a las cinco de la mañana porque no puedo dormir, o no caminar juntos por cualquier lugar y perdernos, aunque después sepamos volver. Que no podré ver realizar tus sueños, no te veré crecer, ni esperar que cumplas los míos que quería compartir contigo.
Eras quien me levantaba cuando me caía, la fuerza que me faltaba cuando pensaba que estaba todo perdido... Ahora, cuándo me caiga, ¿quién va a venir a levantarme? Cuando piense que todo está perdido, ¿quién va a venir a darme la fuerza qué necesito?
Se supone que tengo que seguir mi vida, aunque cada día este más vacía. Pero, es que cada minuto de mi vida, quería compartirlo contigo, que fueras completamente parte de mi día a día, de mi vida...
Me da miedo olvidarte, de olvidar todos tus gestos, del sonido de tu voz, de tu risa...



Contigo todo era más fácil...

jueves, 25 de septiembre de 2014

Aún no tenías que irte


No era tu día, no era tu momento. Aún era demasiado temprano para decirte adiós. Nos quedaba una vida por delante, juntos.
Quizás es cierto lo que dicen, que en esta vida somos peones, esperando el día del adiós final.
Pero lo que no nos avisa de que da igual la edad que tengamos, del día que sea, nos iremos sin avisar.
Llevo cuatro días aquí sentada, frente al ordenador, esperando escribirte algo, necesito desahogarme, y nadie tiene palabras para un desconsuelo tan grande.
En esta vida he perdido a mucha gente, pero, si quiero saber algo de ellos, voy a sus redes sociales, o simplemente los termino viendo por la calle y los saludo.
Pero es algo que no podré volver hacer contigo, porque te has ido.
No podré cotillearte lo que dices por las redes sociales, no pondrás nada nuevo para mí, nada que me haga sonreír.
No podré volver a verte, ni que sonriamos o riamos a la misma vez.
No podré saludarte, abrazarte, ni desahogarme contigo, como hacíamos cada día, juntos.
No podrás volver a decir todas aquellas hermosas cosas que me decías.
¿A quién le voy a contar cualquier cosa feliz qué me pase? ¿Quién me va a dar un abrazo en mis peores días? ¿Quién me va hacer todo lo que tú me hacías o decías?
Duele mucho que no estés aquí, duele tanto, que te necesite y no estés.
Tus últimas palabras no hacen más que repetirse dentro de mi interior, dentro de mi cabeza...


¿Podrías volver? ¿Podrías decirme todo aquello que me dijiste antes de irte?
No puedo superar esto sin ti... De verdad, sin ti no puedo.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Me siento abrumada, agotada.


Creo que he llegado a un punto de mi vida, que he tocado fondo. Que no veo ninguna luz por ningún lado, y no veo ninguna mano agarrándome para salir.
Aquellas manos que me prometieron un "para siempre", desaparecieron y me demostraron que los "para siempre" no existen.
Que los Reyes Magos, son más reales que esas palabras...

Después de aquellas manos, vinieron otras más, pero ¿de qué sirven, si no me puedo desahogar?
Me he cansado de que mis problemas se tomen a cachondeo, de que tenga que ser el consuelo de muchos, y yo no poder consolarme en nadie.
¿No se supone que los amigos están para algo? ¿Qué ellos te apoyan cuando tú les apoyas?
¿Qué es lo que hago mal? ¿Por qué todos pueden desahogarse conmigo, y yo nunca puedo hacerlo con nadie? ¿Acaso se piensan que yo no tengo problemas? ¿Qué no me agobio con nada? ¿Qué no exploto?
Siento tantas cosas dentro de mí y no poder contar nada, que no sé donde irán mis problemas cuando necesite un amigo.
De verdad, ¿le importo a alguien o simplemente soy la típica tía que solo puede ser amiga por un lado y no por ambos...?
Necesito a alguien en quien confiar, y necesito que ese alguien sepa tomarse mis problemas en serio, y no puro cachondeo...
Soy una persona, tengo sentimientos, lloro, río y tengo problemas como todo el mundo.
¿Por qué nadie me toma en serio? ¿Por qué?


martes, 29 de julio de 2014

Pensé...


Se supone que te habías ido.
Se supone que te habías quedado atrás.
Se supone que te había superado.
Se supone que quedabas bajo cerrojo en el cajón de abajo.
Pero... míranos, estamos juntos de nuevo. Estás junto a mi piel, pegado a mí. Haciéndome sentir todas esos sentimientos de nuevo. Sentimientos que nadie entendería, que nos dirían que estamos locos. ¿Y qué sí lo estamos? Lo único que sé, es que eres pura adicción. Algo que necesito tener cerca.
¿Cómo he podido dejarte atrás? ¿Por qué creía superado esto?
Pero sé, que cuando te vayas, cuando te aleje de mí de nuevo; dejarás todas aquellas cicatrices de las cuales me avergonzaré y que nunca se irán. Que nunca enseñaré.
Vienes con dolor y te vas dejando cicatrices y lágrimas.
Dejarás cicatrices que nunca enseñaré, cicatrices que taparé con sonrisas. Cicatrices invisibles para los ojos que no quieren ver, para los ojos que nunca sabrán por lo que tú y yo hemos pasado.
Pero esas cicatrices siempre estarán ahí.




¿Llegará el día que miraré atrás y no te echaré de menos? ¿Qué no necesitaré tenerte aquí y qué me dejes de nuevo aquellas cicatrices cargadas de lágrimas?

lunes, 28 de julio de 2014

¿Por qué lo haces?

Sólo explícame el motivo.
¿Por qué alejas de ti a todas las personas?
Porque ¿temes que te hagan daño?
¿Cómo sabes quién te lo va hacer y quién no?
¿Y sí tal vez disfrutas con esa persona?
¿Y sí no la alejaras?
¿Y sí está ahí para siempre?
¿Y sí no se va?

...
Tantos "y sí..." para después terminar en la misma historia.
Todos se van por un razón u otra. Todos se terminan yendo, porque eso es lo que hacen las personas, dejan trozos importantes en tu corazón y después se marchan. Sin más. No importa si los extrañas, no importa como tú estés por su despedida. Ellos sólo hacen su trabajo. Se quedan en tu vida durante años, hacen que tengas un hueco importante en tu corazón para ellos, y luego sin más, se van.
Muchos no se despiden, otros sí que lo hacen.
Pero, ¿qué duele más? ¿Qué se despidan o qué se marchen sin hacerlo?
¿Por eso alejas a las personas de ti?
¿Para no tener que echar de menos a nadie más? ¿Para no tener que despedirte? ¿Por qué lo haces? ¿Por qué creas esos muros, y cuando ves que están a punto de echarlo abajo, te alejas? ¿Por qué lo haces?

¿Miedo? Puede.


sábado, 12 de julio de 2014

Lo siento, pero...

Sigo esperando a que me digas esas palabras, a que me digas que lo sientes, que estabas equivocada, que estas orgullosa de mí.
Necesito que alguien me lo diga, que me diga que está orgullosa de mí, de tenerme como amiga, de que nunca se vaya de mi lado.
Pero tú te fuiste, y nunca me dijiste aquellas palabras.
Pero lo siento, ya me he cansado de esto, me he cansado de esperar esas palabras, me he cansado de disculparte ante todos, de ponerte buenas caras, de decir que todo está bien que se superará. Que lo superaré.
Pero sé que no lo superaré hasta que tus mentiras ya no me duelan, hasta que olvide lo que hiciste por mí, hasta que olvide lo que es tenerte a mi lado, apoyándome.
Hasta que sepa olvidarme de todo lo que un día, tú y yo fuimos, y lo que podríamos ser hoy.



lunes, 2 de junio de 2014

Enséñame


Enséñame a pasar de todo, como lo has hecho tú.
Enséñame a pasar página, como lo has hecho tú.
Enséñame a no echarte de menos, como lo haces tú.
Enséñame a no contarte mis secretos, como lo haces tú.
Enséñame a no hablarte todos los días, como lo haces tú.
Enséñame a no tener una sonrisa en la cara cuando me hablas, como lo haces tú.
Enséñame a tirar la llave a una caja y no cogerla siempre, como lo haces tú.
Enséñame a no recordar viejos tiempos, como lo haces tú.
Enséñame a no ponerme a llorar por lo que eras para mí, como lo haces tú.
Enséñame a como tengo que vivir sin ti, como lo haces tú.
Enséñame a que tengo que buscar a otras personas, como lo haces tú.
Enséñame a no llamarte mejor amigo, como lo haces tú.
Enséñame por favor, porque lo haces tan bien, que ya no sé lo que fue cierto y lo que fue mentira en nuestra amistad.


Sólo quiero que me enseñes, a todo lo que has hecho conmigo durante estos meses. Solo enséñame, para poder vivir, para no sufrir, para no hacerme daño.
¿Cómo pudiste decirle a una persona tantas cosas y al día siguiente no era nada?
¿Sabes que estoy ahí para cuándo me necesites?
¿Sabes que me sigo arrastrando aunque no te merezcas mi cariño?
Porque lo mío es real, y no sé si lo tuyo lo fue alguna vez.
Solo por favor... Enséñame. Porque no puedo aguantar más.


jueves, 22 de mayo de 2014

¿Por qué lo haces?

No puedes hacer eso que haces.
No puedes desaparecer y cuando quieras entrar de nuevo.
No puedes volver como si no hubiera pasado nada.
No puedes volver a recordar cosas del pasado.
No puedes...
Me haces daño, creo que no sabes el daño que me haces cuando apareces y haces como si nada hubiera pasado.
Cuando apareces y empiezas a recordar cosas del pasado, recuerdos...
¿Por qué lo haces si decidiste desaparecer de mi vida?
¿Por qué me torturas así?


No puedes quedarte en medio, así no, así me destrozas...
O desapareces o te quedas, pero no te quedes en medio.
Ahí no por favor, me destrozarás si lo haces, me hundirás, me harás sentir débil...
Sólo tú pudiste elegir que escoger, y lo hiciste. Desapareciste durante segundos, minutos, horas, días, semanas, durante meses...
Sólo dime, ¿por qué apareciste de nuevo? ¿Por qué apareciste con recuerdos que me matan...?


Decídete y hazlo rápido. No elijas el gris, cuando solo tienes la opción de blanco o negro.

viernes, 26 de julio de 2013

Hola. ¿Me recuerdas?


Hola. ¿Te acuerdas de mí?
Seguramente que sí.
¿Recuerdas cuando pasábamos horas y horas hablando? ¿Cuándo nuestros corazones latía al mismo ritmo? ¿Cuándo sonreíamos y teníamos ese brillo en los ojos? ¿Cuándo le sonreíamos a una pantalla? ¿Esa mirada de ternura y amor? ¿Esa felicidad por cumplir otro mes?
Que bonito, ¿verdad?


Todo es muy bonito, la felicidad solo dura un par de meses. Se acabaron esas horas hablando y sonriéndole a una pantalla, se acabaron esas risas que se han convertido en lágrimas, esos corazones han dejado de latir al mismo ritmo para hacerlo cada uno a su ritmo, ese brillo en los ojos han desaparecido, igual que esas miradas de ternura y esos gestos dulces. Esas miradas se han convertido en frías y distantes, y esos gestos en raros para mi piel.

Todo a cambiado, quizás tienen razón en que los mismos polos se repelen. Quizás aún nos queda camino que recorrer buscando nuestro polo opuesto.
Pero por ahora, lo que tenemos debería ser bonito. ¿Por qué no lo está siendo?
Peleas, discusiones, lágrimas, malas palabras, malos gestos...
¿Cuándo miremos hacía atrás queremos recordar esto? Yo no.
Quiero que en un futuro sonrías y digas: Ella fue mi 1º novia, mi 1º amor, aunque nos separamos y cogimos caminos distintos, fue lo mejor que tuve y me pasó en la vida.

Hace unos días me preguntaron si realmente me gustaría tener un amor como Romeo y Julieta, ya que todo el mundo siempre lo deseaba, en especial las mujeres.
Yo solamente cogí y saqué una foto y dije:
-No, yo no quiero ningún amor Romeo y Julieta, yo quiero un amor como estás tres maravillosas películas que me cautivaron y me llegaron al corazón:

Pero al fin y al cabo, son películas que no existen en un mundo real.

miércoles, 10 de julio de 2013

No te prometo nada


Inténtalo si quieres, intenta entrar de nuevo. Lo único que tienes que superar son las barreras que se han ido formando a lo largo de estos cinco meses. Esas mismas barreras que me protegieron de un daño descomunal. Esas mismas barreras que me enseñaron que no todo es romántico. Esas mismas barreras que me defendieron de ti.
Inténtalo si quieres, yo voy a ser como he sido siempre. Pero ahora es cuando me conoces con barreras que no te dejan pasar.
Antes, antes te conocí sin esas barreras, echándolas a un lado y permitiéndome de nuevo amar. Ahora esas mismas barreras que un tiempo atrás aparté ahora mismo están impidiéndote pasar.
Inténtalo si quieres, ahora mismo soy un trozo de hielo, el mismo que me ha salvado de haberme tropezado mil y unas con la misma piedra. Ese mismo que me ha separado de tus mismos sentimientos y ha puesto otros sentimientos en su lugar. Esa misma barrera que hace que cada día esté más lejos de ti.
Inténtalo si quieres, pero ahora mismo soy una persona de piedra, que no va a demostrar sus sentimientos ante nadie, y que tragará todas sus lágrimas y toda su felicidad a quien se las tenga que ocultar.

Inténtalo si quieres. Yo ya me cansé de luchar.
Quizás haya esperanza, quizás esto ya se caducó. Pero lo que si tengo claro, es que la última pizca de esperanza que tenía desapareció sin más.


¿Qué nos ha pasado? Eso a mí no me lo preguntes, pregúntatelo a ti. Eres quien ha dejado que sea de hielo y que la barrera aparezca sin más.

sábado, 15 de junio de 2013

He pasado por tanto...


¿Eso es lo qué querías verdad? ¿Querías qué todos te dieran siempre la razón? ¿Querías que fueras siempre el favorito de cualquiera? El qué nunca rompe un plato, el que siempre dice cosas bonitas a la cara; pero que hace daño a la espalda, que haces daño sea como sea.
Quizás aquí el que se cree un santo eres tú.
Quizás el que no sabe que hace daño a las personas eres tú.
Ates me hacías falta, antes deseaba que llegase los fines de semana para verte y sonreía cada vez que te veía, ahora huyo de esos días. No quiero pasarlos si vamos a estar como estamos...
Me haces daño, ¿no te das cuenta? Estas yendo de víctima y me estas haciendo daño. Los lugares donde creía que era fuerte, me estás haciendo quedar débil. ¿Eso es lo qué querías? Eso no es ninguna relación.
Agobio, agobio, sin poder hacer una elección. Eres un cobarde. Eres un idiota que no hace más que hacer daño.
¿De verdad pensabas que íbamos a durar para siempre?
Nada es para siempre y siempre todo tarde o temprano se termina gastando.
¿Por qué siempre los primeros meses son lo más felices y el final es lo peor?


Este amor se ha terminado gastando y ya tiene fecha de caducidad.

viernes, 26 de abril de 2013

No puedo mantenerme fuerte.


Lo peor después de pasar por las mismas cosas, es volver a caer. Volver a sentir debilidad. Volver a sentir que necesitas una protección que una llegará, que las cosas te duelen más de que las personas se creen. De saber de personas que te dejan sola en un momento y después aparecen cuando todo ha terminado.
Volver a tener esa sensación que vuelves a encerrarte en ti misma, que vuelves con los errores de antes, que vuelves a pasar por la misma mierda otra vez. ¿Acaso te mintieron en lo qué te dijeron? ¿Por qué la música, los libros, dormir, no te ayuda ya en nada? ¿Por qué vuelves de nuevo a darle vueltas a la cabeza y pensar que no mereces nada de lo qué tienes? ¿Acaso tienes esa necesidad qué te defiendan? ¿Por qué esas personas no te defienden, te ayudan? ¿Nadie se da cuenta?
Hay veces que las palabras o gestos de otras personas duelen, hasta el más mínimo detalle; nadie es de piedra y algunos somos más débiles que otros. Pero como siempre, los débiles estaremos solos ante el mundo, mientras que los valientes aparecen después de que toda la guerra haya pasado.

De tanto perder aprendí a ganar, de tanto
llorar se me dibujo esta sonrisa. Conozco
tanto el piso que miro al cielo. Toqué
tantas veces fondo qué, cada vez que bajo,
ya sé que mañana subiré. Me asombra tanto
como es el ser humano, que aprendí a ser yo
misma. Tuve que sentir la soledad para
aprender a acompañarme... Intenté ayudar
tantas veces a los demás, que aprendí a
esperar que me pidan ayuda. Hago solo lo
que debo, de la mejor forma que puedo y
los demás que hagan lo que quieran. Vi
tantas liebres correr sin sentido, que
aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.

Pero puede, tal vez, es que ya me haya cansado, quizás ya me haya caído y no me haya dado cuenta hasta ahora, hasta qué sé que cualquier palabra me duele, que causa efecto en mí.

No me preguntes por qué estoy así, solamente abrázame. Y ayúdame a volver a ser fuerte.

Que me hiere. Que vuelvo a agachar la cabeza, y vuelvo a esconderme dentro de mí. Porque estoy dejando de ser fuerte, de tener confianza en mí, y vuelvo a ser a quien dejé un tiempo atrás; a esa misma persona que dejaban que la pisoteara, que la hiriesen... Que hiciera la sociedad lo que quisiera con ella...


Vuelvo a ser débil ante todos.

martes, 22 de enero de 2013

¿Cuál es tu secreto?

Dime, ¿cómo lo haces?
Cada día que pasa te quiero más, necesito verte a todas horas, cuando me sueltas haces que te eche de menos.
No sé como lo haces, ¿qué magias es está?
¿Es la magia del amor?
¿O quizás el karma ya espera qué a esta edad seamos todos felices?
He de confesarte corazón, que no me arrepiento de todos los palos falsos que he dado en mi vida, cada uno de ellos me ha hecho ser más fuerte, aunque más fría con cada persona en el mundo, pero que han sabido robarme sonrisas, y trozos de mi corazón.
Qué han sabido esperar todo el tiempo del mundo y que me han tendido la mano cuando más lo he necesitado. Desde luego no todos son cuentos de hadas, no el primer chico que te besa es quien se queda contigo eternamente, no de quién te enamoras es para siempre.
Siempre habrá que dar palos de ciegos para encontrar a esa persona especial.
Lo tengo que admitir, estoy enamorada.

Si me dijeran que tengo que amar a alguien eternamente, sin saber el futuro, te elegiría a ti ahora mismo.

martes, 15 de enero de 2013

Decepciones.

Las mentiras más usadas son las que creemos que son sinceras; los labios que dicen un te quiero, los brazos que te rodean, los ojos que te miran con dulzura, las palabras que prometen.
Esas clases de personas existen por el karma, para hacer sufrir a quien se lo merece; pero siempre está esa persona que se equivoca de persona, que se hace daño sin hacer nada, que sufre porque se equivocó.
Vivimos en una sociedad donde mentir es el plato número uno, es siempre la mejor opción.
Preferimos a un chico guapo, musculoso, egoísta, mentiroso y que siempre te deje en ridículo; que a ese chico persona tímida, normal, simpática, sincera y que te respeta.
Maldita sociedad.
Pero no es la sociedad quien hace a una persona perfecta o imperfecta, somos nosotros mismos.
¿Por qué tenemos que seguir a esta absurda sociedad?
Que prefiere mirar el exterior que el interior.
¿Por qué no decidir por nosotros mismos?
¿Lo qué nosotros queremos?
Somos más peones de este mundo.

Solo espero que el karma, se encargue de saber el destino de cada una de esas personas.

La montaña rusa de la vida

Qué razón tienen esas personas que dicen que la vida está llena de altibajos y subidas, como una auténtica montaña rusa.
Da igual como empiece el año, el mes, eso no tiene nada que ver de que todo cambie, de que las personas cambien, de que perdamos lo que perdemos.
A veces suele ser por el orgullo.
¿Qué más da si alguna vez te equivocas? Ya el orgullo hará su trabajo.
¿Qué más da si pierdo a quienes quiero? Si después los tendré conmigo.
NO. Las cosas no son así, no puedes pensar que será así siempre.

Un día desaparecerán y será porque esa montaña rusa se ha cansado de esperar.

jueves, 3 de enero de 2013

¿Cómo lo haces?

¿Cómo puedes mirarme y hacer que una sonrisa aparezca en mi cara?
¿Cómo puedes mirarme como me miras y que me enamore más de ti?

¿Cómo puedes pronunciar mi nombre con esa dulzura?
No sé como lo has echo, pero lo has conseguido... Has conseguido que todos los fantasmas, todas esas murallas que había construido para no hacerme daño, hayan desaparecido.
Y me alegro de que sea contigo. Me alegra saber que todo esto que estoy sintiendo de nuevo es correspondido. Que por fin quiero tanto a una persona como esa persona me quiere a mí.
Que por fin el planeta y el karma han querido que sea feliz.

¿Qué haría yo sin tus abrazos, sin tus besos, sin tu sonrisa, sin ti?

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Date cuenta.

¿Por qué no te das cuenta de qué me duele estas peleas estúpidas contigo?
¿Por qué no te das cuenta de no eres el único que ha sufrido por amor?
¿Por qué no te das cuenta de qué te quiero más qué a nadie?
¿Por qué no te das cuenta de qué tanto como tú quiero dejar de pelearme?
¿Por qué no te das cuenta de qué sufro?
¿Por qué no te das cuenta de qué tengo miedo, temor, de enamorarme de nuevo?
¿Por qué no te das cuenta de qué te escribo, para qué me escuches?
¿Por qué no te das cuenta de todas estas cosas?

jueves, 13 de diciembre de 2012

Esos momentos.

Sea el lugar que sea, cualquier estación, cualquier año, cualquier momento, siempre habrá algo que te haga dudar de todo lo que has vivido.
Por mucho que haya deseado ser una princesa a la cual rescatan de un castillo por una bruja mala, o por su malvada madrastra, todos crecemos, maduramos, y lo peor es que nos damos cuenta de que nada de eso puede ocurrir. ¿Pero y si es cierto? ¿Y sí siempre hay una persona dispuesta de salvarnos de todo?
Salvarnos de un día triste, salvarnos de un mal momento, salvarnos de un mar de lágrimas a solas, salvarnos del mundo entero. En vez de regalarnos joyas, flores, dinero; nos regalan momentos de felicidad, momentos de amor, de cariño, de sinceridad, de ternura. Momentos que valen.

Momentos que no regalaríamos por nada del mundo, ni por tantos millones, no hay nada más sincero que dos personas se amen.


jueves, 6 de diciembre de 2012

Sin embargo es igual.


Todo cambia, los días pasan, los semestres vuelan y las personas cambian. Las amistades aguantan y el amor se gasta, las personas se van, nos dejan, y nos terminan dejando sus recuerdos.
Los recuerdos se quedan, las palabras se olvidan, el año se está terminando y un nuevo año se está asomando; pero sin embargo todo es como siempre.
Porque aunque sean etapas diferentes, diferentes sitios, con diferentes personas, todo es como antes, pero diferente.
Aunque los años terminen, las personas entren y salgan de tu vida, todo siempre será lo mismo.


Esa sensación de pesadez. La sensación de que aunque las cosas cambien, seguirá siendo igual que siempre.